Silvia Moneo
Hace 2 meses
Muy probablemente a Naroa le debo la vida de mi perrete o yo al menos, asi lo vivi. Raam se puso enfermo con tics involuntarios por todo el cuerpo, no se controlaba y temblama mucho. Ibamos de camino a Zamalbide y pare en Etxeberrieta porque no sabia si tal y como estaba Ram llegariamos. Pare sin previo aviso, entre nerviosisima y Naroa no dudo en decirme que entrasemos, Ram es un mali con muchos miedos. No le gustan los extranos y menos si le van a tocar…